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lunes, 2 de noviembre de 2015

PRÁCTICA. MAPA DE LITOLOGÍA. ROQUEDO, MODELADO Y LOCALIZACIÓN.

Realizar un comentario del mapa con las litologías dominantes en la Península Ibérica indicando su características geológicas (roquedo), modelado y localización.
El mapa muestra la distribución de los terrenos silíceos, calizos y arcillosos en la Península Ibérica y Baleares. El primer autor que habló de la España silícea, caliza y arcillosa fue Hernández Pacheco, y geógrafos prestigiosos como Solé Sabaris, y Vila Valentí, han continuado con esta clasificación de materiales. 

LOS TERRENOS SILÍCEOS. 
Geología: están integrados por rocas antiguas de la era precámbrica y primaria. Por tanto, forman parte de ellos relieves surgidos en la orogénesis herciniana de la era primaria, convertidos en zócalos, y rejuvenecidos en ciertos durante la orogenia alpina.
Modelado: en esta área la roca predominante es el granito. El modelado está determinado por las características de esta roca, cristalina y rígida, sensible a distintas formas de alteración. Los procesos de erosión del granito son: 
→  En unos casos, el granito es alterado químicamente y en profundidad por el agua: sus cristales se descomponen y se transforma en arenas pardoamarillentas, que pueden alcanzar grandes espesores en los va­lles y zonas de escasa pendiente.
 En otros casos, la alteración del grani­to se produce a partir de una red de diaclasas o fracturas. La gelifracción es un proceso mecánico(fracturación y lajamiento de la roca) que se produce por los cambios de temperatura y con ella la roca sufre un proceso de desagregación granular al penetrar el agua por las fisuras y convertirse en hielo.
Las formas más importantes que genera el granito según la altitud son: 
a) En las áreas de montaña, el agua se filtra por las fracturas de las rocas y, al helarse posteriormente aumentando de volumen, las rompe. Ello da lugar a la formación de crestas agudas y escarpadas y dentadas (galayos) y la aparición de canchales o acumulaciones de fragmentos de rocas rotas al pie de las montañas.
b) En las zonas menos elevadas, si la alteración se produce a partir de diaclasas paralelas a la superficie, origina la descamación o disgrega­ción lenta del granito, resultando un paisaje suavemente ondulado, de formas redondeadas formando domos. Si la alteración se produce a partir de una red de diclasas perpendiculares, se forman bolas. Estas pueden quedar amontonadas unas sobre otras formando berrocales. En ellos son típicos los tores (apilamientos de bolas graníticas) y las rocas caballeras (bolas situadas en equilibrio sobre una de sus superficies más pequeñas). Otras veces, las bolas se disponen caprichosamente en las laderas o al pie de las montañas. 
Localización: se encuentra mayoritariamente en el oeste peninsular: las penillanuras zamorano-salmantinas y extremeñas, que forman parte del zócalo de la Meseta y los macizos antiguos o sectores rejuvenecidos de este mismo zócalo que constituyen  ramificaciones hacia la parte occidental de la cordillera Cantábrica, el Sistema Central, los Montes de Toledo y Sierra Morena. También se localiza en otras áreas donde que­dan restos de macizos antiguos: plegamientos terciarios en la zona axial de los Pirineos y algunos sectores ­del Sistema Ibérico, de la cordillera Costero-Catalana, del Sistema Penibético.


LOS TERRENOS CALIZOS.

Geología: sedimentos marinos depositados en el la era secundaria en el borde del zócalo de la Meseta, o en las fosas marinas béticas y pirenaica, que se plegaron durante la orogenia alpina de la era terciaria. 
Modelado: la roca predominante es la caliza, una roca dura que se fractura forman­do grietas, pero que se disuelve fácilmente con el agua de llu­via, sobre todo a través de las diaclasas. También aparecen conglomerados, areniscas y margas en los paisajes calizos. Da lugar a un relieve complejo, cuyas formas características son las siguientes:

Lapiaces o lenares presentan formas variadas. En unos casos son surcos abiertos por las aguas de escorrentía sobre las vertientes (lapiaces de vertiente) o sobre superficies llanas con fi­suras. Si las fisuras están próximas entre sí, los surcos son estrechos y separados por tabiques cortantes (lapiaces lineales), mientras que si están separadas, quedan extensas superficies planas entre los surcos (la­piaces en mesas). En otros casos, los lapiaces son cavidades separadas por tabiques agu­dos, formadas en los puntos donde la topografía de detalle permite una mejor retención del agua (mar de piedra).
- Gargantas, foces u hoces son valles estrechos y profundos, en­marcados por vertientes abruptas, causados por los ríos.
- Poljés son depresiones o valles cerrados de fondo horizontal. Están recorridos total o parcialmente por corrientes de agua, que desa­parecen súbitamente por un sumidero o ponor y continúan circulando subterráneamente. El poljé puede inundarse de forma temporal o per­manente (transformándose en un lago) si el agua superficial rebasa la capacidad de desagüe de las grietas o de los pozos o si se eleva el nivel de las aguas subterráneas.   
- Dolinas o torcas son cavidades que se originan en los lugares donde el agua se estanca. Pueden tener formas diversas (circulares, de embudo, de pozo) y unirse con otras cavidades cercanas, creando de­presiones de trazado complicado denominadas uvalas.
- Cuevas se crean al infiltrarse agua por las fisuras del terreno cali­zo y circular de forma subterránea. En ellas suelen formarse estalactitas (a partir del agua, rica en carbonato calcico, que gotea del techo) y esta­lagmitas (a partir del agua depositada en el suelo). El agua infiltrada puede volver a la superficie a través de manantiales (fuentes vauclusianas), resurgencias u "ojos" del río.
- Simas son aberturas estrechas que comunican la superficie con las galerías subterráneas.
Localización: en forma de Z invertida que se extiende por el área del País Vasco en la Cordillera Cantábrica, los Montes Vascos, el sector oriental de la cordillera Cantábrica, parte de los Pirineos (Prepirineos), el Sistema Ibérico, parte meridional de la cordillera Cos­tero-Catalana, y la cordillera Subbética que se prolongan hacia las Baleares (Sierra de Tramuntana y de Levante en Mallorca y Es Amunts en Ibiza). 

LOS TERRENOS ARCILLOSOS.
Geología: área constituida por materiales sedimentarios poco resis­tentes (arcillas, margas y yesos) depositados a finales del terciario y en el Cuaternario en bloques hundidos del zócalo de la Meseta durante la orogénesis alpina y en las prefosas alpinas paralelas a las cordilleras alpinas pirenaica y bética.
Modelado Las rocas principales que integran esta área son arcillas, margas y yesos, caracterizados por su escasa resistencia.
El relieve arcilloso es básicamente horizontal, ya que son terrenos no afectados por plegamientos posteriores. Su erosión es rápida, debido a la blandura de los materiales. Los ríos abren valles que separan estructu­ras horizontales, que son pronto desgastadas, dando lugar a relieves suavemente ondulados.
En las zonas en las que alternan largos períodos secos y calurosos con otros de lluvias torrenciales, cortas e intensas, y no existe la protección vegetal (SE peninsular), el agua de arroyada desgasta las vertientes, ori­ginando cárcavas o hendiduras estrechas y profundas separadas por aristas, que crean una topografía abrupta similar a una montaña en mi­niatura. Su amplio desarrollo sobre una zona da lugar al paisaje llamado badlands.
Localización: Forman las depresiones de la submeseta norte y sur y las depresiones del Ebro y del Guadalquivir,  las hoyas interiores de los sistemas Béticos (Guadix-Baza, Antequera, etc..), la depresión portuguesa del Tajo-Sado y las llanuras aluviales costeras mediterráneas.
1.2. Esquema-guión. Variedad litologica, dominio siliceo, calizo, arcilloso y arcilloso. Relieves de erosió...



domingo, 6 de marzo de 2011

PRÁCTICO. COMENTARIO DEL PERFIL NORTE-SUR PENINSULAR.

Explique y comente el perfil esquemático de Norte a Sur de la Península Ibérica que se acompaña. 

En el perfil topográfico se suceden las siguientes unidades de relieve peninsular:
 Cordillera Cantábrica.
Es una barrena montañosa con una línea de cumbres entre los 2.000 y 2.500 metros que discurre paralela a la costa durante 400 km. Esta cadena montañosa separa la Meseta del mar y la aisla de la influencias marinas. Formada durante la orogénesis alpina presenta dos sectores diferenciados:
- Sector oeste de materiales paleozoicos (Macizo Asturiano), que formaba parte del zócalo de la Meseta y rejuveneció en la orogénesis alpina. El sector oriental es el de los Picos de Europa, el más alto de la cordillera es Torre Cerredo con 2.648 metros.
- Sector este de materiales secundarios calizos (montaña santanderina), que fueron depositados por el mar en el borde de la Meseta y se plegaron en la orogénesis alpina. Destaca la Sierra de Híjar con más de 2000 metros.
 Cuenca sedimentaria del Duero (submeseta norte).
La Submeseta Norte se extiende fundamentalmente por la cuenca del Duero y ocupa unos 50.000 km2. Sus características principales son la elevada altitud, entre los 700 y 800 metros, y la existencia de un relieve llano apenas modelados por el curso de los ríos. 
Es una unidad morfoestructural herciniana, constituida por una gran superficie plana donde afloran rocas antiguas (zócalo paleozóico en la zona occidental), sedimentos calcáreos (zona oriental) y arcillas (materiales erosionados a las montañas de alrededor en el centro). A pesar de su aparente homogeneidad que le da su relieve plano, su evolución ha sido compleja: parte de la cordillera herciniana, luego erosionada y fracturada en la orogenia alpina, dejando unos bloques hundidos (fosas tectónicas o graben) y otros levantados (horst). Uno de los bloques hundidos (deformación convexa del zócalo paleozoico, luego lago interior desecado y rellenado de sedimentos terciarios) dio lugar a la submeseta Norte.
Las formas de relieve que podemos encontrar son las siguientes: páramos elevados (relieve residual formado por sustratos calizos resistentes), cerros ( pequeñas elevaciones que la erosión fluvial ha dejado en resalte), campiñas (asociada al valle fluvial con tierras arcillosas) y penillanuras (relieves de desgaste por erosión continuada del zócalo en la zona occidental, los ríos que la atraviesan se encajan). 
● El Sistema Central.
El Sistema Central sirve de separación entre las dos submesetas. Es una gran alineación montañosa en dirección sudoeste-noreste con una longitud de unos 400 km. Sus cumbres son superiores a los 2.000 metros, y la máxima altura es el Pico del Moro Almanzor, de 2.592 metros. Es una gran zona elevada dentro del antiguo zócalo paleozoico, levantada por la orogenia alpina, por tanto, está constituido por un conjunto de bloques levantados (sierras) y hundidos (valles interiores). Predomina el material granítico que singulariza sus características formas de relieve como los berrocales, las cimas suaves, los galayos y los restos de molado glaciar (lagunas, circos glaciares y morrenas). 
Las Sierras más altas, que superan los 2.500 metros en Gredos, Béjar y Guadarrama, se sitúan en la parte central. Otros accidentes significativos son sierras de Ayllón, Gata y la Estrella, y los valles de Lozoya, Tiétar, Amblés, Jerte y Alagón.
● Cuenca sedimentaria de la submeseta sur, compuesta por las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana separadas por los Montes de Toledo.
La submeseta sur ha tenido una evolución similar a la Submeseta Norte. Sobre el antiguo zócalo herciniano que constituye su base se formó un lago interior en el Terciario que, al colmatarse, dio origen a una cobertera sedimentaria horizontal sin plegamientos. Sin embargo, tiene una menor altitud, entre 600 y 700 metros y es más compleja pues la presencia en su interior de los Montes de Toledo la divide en las cuencas del Tajo y del Guadiana.  Según su origen, formación y materiales podemos hablar de varias zonas y formas de relieve características:
- Zona nororiental de las provincias de Cuenca y Guadalajara. Las "parameras" donde podemos encontrar las siguientes formas de relieve: páramos, mesas y cerros testigos.
- Curso medio del Tajo y del Guadiana. Amplios valles (campiñas) escalonados (terrazas) colmatados por sedimentos arcillosos.
- Llanura manchega (mayor superficie horizontal de España) compuesta por estratos calizos sin deformar, pues se formó después de las orogenias.
- Campo de Calatrava, zona ligeramente inclinada con presencia volcánica (conos y cráteres apenas perceptibles).
- Penillanura extremeña, prolongación de la zamorana-salmantina, es una superficie de erosión del zócalo muy monótona a pesar de la presencia de montes isla, formados por rocas muy duras (cuarcitas) resistentes a la erosión. 
- Los Montes de Toledo separan la cuencas del Tajo y Guadiana. Es una alineación montañosa de unos 200 km de largo y con cimas superiores a 1.200 metros. Es un bloque del antiguo macizo herciniano levantado, pero de menor altura que el S. Central y sin formar un escalón de fuerte pendiente gracias a una rampa formada con los restos de la erosión. Destacan las Sierras de Guadalupe con más de 1.600 metros, Sierra de San Pedro y la de San Mamede, ya en Portugal. 
● Sierra Morena.
No es propiamente una cordillera sino un brusco es­calón de unos 400 km de longitud que separa la Meseta del valle del Guadalquivir, con un desnivel de 1.000 metros sobre el que los ríos han excavado profundas gargantas como Despeñaperros.  Se ha interpretado como una gigantesca falla, pero parece que se trata de una gran flexión fracturada en muchos puntos, producida por el empuje desde el sur al le­vantarse las cordilleras Béticas. Pertenece al antiguo zócalo herciniano, con roquedo es paleozoico. Sus sierras más destacadas son Madrona, Pedroches y Aracena.
● Depresión del Guadalquivir.
Es una amplia llanura de forma triangular abierta al mar. No tiene apenas accidentes del relieve destacables y su altitud media es muy baja, en torno a los 150 metros. Esta cuenca quedó sumergida bajo las aguas del mar en el Terciario. Desde entonces ha seguido un lento proceso de colmatación, que ha terminado por rellenarse recientemente, el mejor exponente son las marismas y zona de inundación en Cádiz y Doñana. 
● Sistemas Béticos integrados por las cordilleras Subbética y Penibética, separadas por el surco o depresión intrabética. 
Con una longitud de 620 km, es el sistema montañoso más meridional de España y el que cuenta con la mayor cima de la Península en Sierra Nevada: el pico del Mulhacén de 3.478 metros. Su origen está en la deformación que sufrida a consecuencia del empuje de la placa africana. Sus rocas son sedimentarias y muy plásticas, dando lugar a algunos pliegues muy complicados (mantos de corrimiento). Están estructuradas en dos grandes conjuntos. 
-La Cordillera Penibética, al sur, bordea la costa y tiene las cimas más altas. En ella aflora material paleozoico (restos del viejo macizo herciniano Bético-Rifeño) levantados con la orogenia alpina y dando lugar a cimas suaves por la erosión. Relieves destacados: Sierra Nevada y Sierra de Baza.
- La Cordillera Subbética, en el interior, que se se extiende desde Cádiz a Levante, tenemos rocas sedimentarias fuertemente plegadas (mantos de corrimiento) y con cimas agrestes, sobre las que ha actuado la erosión más reciente. Destacan las sierras de Grazalema, Magina, Sagra, Cazorla y Espuña, que alcanzan desde los 1.500 metros hasta los 2.000 metros. Junto a estas, podemos hablar de las Sierras Prebéticas con estratos sedimentarios menos profundos plegados, caso de las Sierras de Alcaraz y Aitana. 
 - La Depresión Intrabética es un grupo de fosas tectónicas o cuencas erosionadas en roca blanda como las hoyas de Ronda, Antequera, Guadix y Baza

PRÁCTICA. LITOLOGÍA Y SU RELACIÓN CON LAS GRANDES UNIDADES DE RELIEVE.

Mapa de distribución de las formaciones silíceas, calizas y arcillosas en la Península Ibérica. Comenta la distribución de estas formaciones en relación con las grandes unidades de relieve.
En la Península Ibérica pueden distinguirse tres áreas de acuerdo con la naturaleza del roquedo: la silícea, la caliza y la arcillosa.

El área silícea está integrada por materiales antiguos de la Era Primaria e incluso anteriores (granitos, pizarras, neis y cuarcitas). Por tanto en ella se incluyen las unidades del relieve que han tenido su origen en esta época: 
ð La Meseta es el resto de un antiguo macizo (Macizo Hespérico), surgido en la orogénesis herciniana de la Era Primaria, arrasados por la erosión y convertido en Meseta. Ésta fue deformada y destruida en gran parte durante la orogénesis alpina de la Era Terciaria, por lo que los materiales paleozoicos se encuentran hoy en la siguientes zonas:
 En las penillanuras zamorano-salmantina y extremeña, donde aflora el zócalo paleozoico.
 En las sierras interiores de la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo), que se formaron en la Era Terciaria cuando, a raíz de la orogénesis alpina el zócalo meseteño experimentó fracturas que levantaron bloques.
 En el reborde NO de la Meseta (donde las presiones terciarias provocaron el rejuvenecimiento del zócalo levantando el Macizo Galaico y la parte occidental de la Cordillera Cantábrica o Macizo Asturiano) y en el reborde sur de la Meseta (donde el empuje desde el sur causado por el levantamiento de las Cordilleras Béticas, causó una gran flexión que dio lugar a Sierra Morena).
ð Por otra parte, se encuentran dentro del área silícea algunas zonas pertenecientes a antiguos macizos hercinianos, que rejuvenecieron en la orogénesis alpina: 
- La zona axial de los Pirineos  (que formaba parte del antiguo Macizo de Aquitania).
- Algunos sectores del Sistema Ibérico y de la Cordillera Costero Catalana (pertenecientes a los antiguos Macizos del Ebro y Catalano-Balear).
- La Cordillera Penibética (perteneciente al antiguo Macizo Bético-Rifeño). 

El área caliza está formada por sedimentos de la Era Secundaria, fundamentalmente de caliza, plegados en la Era Terciaria. Por tanto, forman un Z invertida que se extiende por los Prepirineos, Montes Vascos, el sector oriental de la Cordillera Costero Catalana, el Sistema Ibérico, parte de la Cordillera Costero Catalana, y la Cordillera Subbética.
ð Los prepirineos, así como los Montes Vascos y gran parte de la Cordillera Costero Catalana, que son una prolongación de los mimos, surgieron en la Era Terciaria por el levantamiento de materiales fundamentalmente calizos depositados por el mar el la fosa pirenaica. 
ð El Sistema Ibérico y el sector oriental de la Cordillera Cantábrica (montaña santanderina) surgieron en la misma era por el plegamiento de los materiales calizos depositados por el mar durante los periodos de transgresión de la Era Secundaria en el reborde norte y este de la Meseta.
ð La Cordillera Subbética se elevó en la Era Terciaria a partir de los materiales calizos depositados en la fosa Bética. 

El área arcillosa está constituida por materiales sedimentarios poco resistentes (arcillas, margas y yesos), depositados a finales del Terciario y en el Cuaternario. Comprende las siguientes zonas: 
ð Las cuenca sedimentarias de las submesetas norte y sur se formaron en la Era Terciaria cuando la orogénesis alpina provocó el hundimiento de bloques del zócalo de la Meseta, que se rellenaron con arcillas, margas y yesos, sobre todo en su parte inferior. 
ð Las depresiones del Ebro y del Guadalquivir eran fosas prealpinas que tras la orogénesis alpina quedaron entre los macizos antiguos y las nuevas cordilleras y fueron rellenadas por materiales terciarios.
ð Las fosas tectónicas de la Cordillera Costero Catalana, el Sistema Ibérico y la Depresion intrabética, se rellenaron también con materiales terciarios.
ð Las llanuras aluviales mediterráneas se formaron por el depósito de los materiales transportados por los ríos. 

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