!ÁNIMO PARA LOS ESTUDIANTES DE LA PAEG!
Mostrando entradas con la etiqueta Practicas de geografia rural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Practicas de geografia rural. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de abril de 2011

PRÁCTICA. EVOLUCIÓN DE LA CABAÑA GANADERA ESPAÑOLA. 1907-2007.


El gráfico representa la evolución de la cabaña ganadera desde 1907 destacando las principales especies explotadas en España. En los últimos años, la ganadería ha conocido un notable desarrollo en España, y hoy día representa un 40% de la producción final agraria, frente al 60% de la agricultura. Esta creciente importancia ha venido acompañada por:
a) Un cambio de funciones asignadas a la actividad ganadera, que de ser solo un complemento de la agricultura, ha aumentado su importancia económica ante el creciente consumo de sus productos.
b) La modernización de las explotaciones, incorporando todo tipo de mejoras técnicas en su funcionamiento.
c) Una diferente evolución de las especies en función de su rentabilidad y de las limitaciones a su aumento impuestas por las políticas agrarias.
d) Importantes modificaciones en su distribución territorial, que resulta cada vez menos dependiente de las condiciones naturales, al aumentar la importancia de la ganadería estabulada. 
Los diversos tipos de especies han tenido una evolución muy desigual, veamos cada una de ellas:
- La cabaña bovina o vacuna cuenta hoy con 6,5 millones de cabezas, que se destinan en un 80% a la producción de carne y cueros. Se localiza, sobre todo en áreas montañosas y la dehesas occidentales. El 20% del ganado vacuno se dedica a la producción de leche, pero su evolución ha estado determinada por las cuotas lecheras de la PAC, que han eliminado muchas explotaciones familiares de pequeño tamaño. Su evolución es constante durante todo el siglo XX pasando los 5 millones de cabeza en 1990 a pesar de las reducciones establecidas por la UE, esta situación se explica por el aumento de explotaciones intensivas.
- La cabaña ovina cuenta con 24 millones de cabezas. Durante todo el siglo XX es la cabaña con mayor número de cabezas con una importante diferencia respecto al resto, su evolución presenta bruscos crecimientos y descensos al compás de la situación socioeconómica (postguerra). Sufrió un fuerte retroceso hace cuatro décadas al caer el precio de la lana y emigrar muchos pastores. Sin embargo, en los últimos años se ha ido recuperando al aumentar la demanda de carne y leche de cordero para fabricar quesos. 
- La cabaña caprina cuenta con 3 millones de cabezas y siempre fue complementaria de la anterior, utilizada para la fabricación quesos y consumo de carne.
- La cabaña porcina cuenta con más de 25 millones de cabezas y ha experimentado un rápido crecimiento en las últimas décadas. Se mantiene la importancia de la raza ibérica, criada en las dehesas salmantinas, extremeñas y onubenses, que generan productos de calidad y creciente demanda nacional e internacional. Pero también proliferan las granjas donde se realiza el engorde rápido y es este modelo el que ha propiciado su tremendo aumento desde los años 60.


sábado, 29 de enero de 2011

PRÁCTICA: EL REGADÍO EN ESPAÑA.

Analiza los siguientes documentos gráficos identifica:


a) Las principales zonas de regadío.


La distribución espacial del regadío es desigual: es escaso en el norte peninsular húmedo, y tiene su mayor peso en el área de clima medite­rráneo, de precipitaciones escasas e irregulares. Dentro de esta última se diferencian dos zonas:
 a) El litoral mediterráneo es el área más des­tacada para el regadío intensivo, por reunir condiciones favorables, físicas (temperaturas suaves, protección por el relieve, suelos apropia­dos) y humanas (mercado internacional con buena comunicación por carretera y ferrocarril). 
b) En el interior peninsular pre­domina el regadío extensivo, que se beneficia del agua aportada por los grandes ríos peninsulares, de la mecanización total que permiten sus cultivos, y de la creciente demanda de cereales-pienso y de determina­dos productos industriales.
También se localiza en las orillas de los ríos como el Ebro o en las inmediaciones de los pueblos aprovechando peque­ñas corrientes de agua, o responde a obras estatales de gran envergadu­ra (embalses, trasvases, etc.).


b) La Evolución de regadío en la agricultura española. 


La ampliación del regadío ha sido notable a lo largo del siglo XX, gracias sobre todo a la actuación estatal, doblándose en número de hec­táreas regadas. Sumariamente podemos establecer varios hitos en la ampliación del regadío y de la política hidráulica.
- 1902 Primer Plan Nacional de Obras Hidráulicas, el Plan Gasset, se pretenden transformar en regadío 1.469.222 ha, es decir, duplicar la superficie regada existente.
- 1923 Real Decreto que insiste en la obligatoriedad de la transformación en regadío, con riesgo de expropiación si o se lleva a efecto en un plazo de 20 años.
- 1932 Ley de Puesta en Riego (OPER). El Estado plantea que sean tanto la iniciativa pública como la privada las que colaboren en la realización de las obras secundarias y complementarias. Las obras deberían ser pagadas por el propietario al Estado, así como la plusvalía generada. En caso contrario, el Estado se haría cargo de ellas tras el pago de su valor en secano al propietario, empleándose las tierras adquiridas para asentar colonos.
- En 1933 únicamente el 18% de lo planificado en 1902 se había convertido en regadío, y muy desigualmente, destacando en el Ebro donde se llegó al 39%.
- Durante el franquismo se incrementa la superficie de regadío. El Instituto Nacional de Colonización y después del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario desde 1971. Las causas de este desarrollo son: la utilización de mano de obra carcelaria republicana para la edificación de infraestructuras de riego (ejemplo: Canal del Bajo Guadalquivir que permitió poner en riego una superfie de 56.000 ha de las provincias de Sevilla y Cádiz) y la modernización del campo español tras los ajustes que impone el Plan de Estabilización de 1959. 
- El incremento más importante se produce en los últimos treinta años, en buena medida por el incremento de los rendimientos y la diversificación de los cultivos que permite. No obstante, la situación actual se debate entre el incremento de la superficie y el problema de las sobreexplotación, fomentándose su reducción para algunas explotaciones.



c) Los tipos de regadíos existentes. Ventajas e inconvenientes.
El regadío es una práctica agraria que aporta a los cultivos agua adicional procedente de las precipitaciones. El objetivo es no depender de la aleatoriedad, la escasez o la ausencia de las precipitaciones y mejorar el rendimiento de los cultivos. El agua utilizada para regar, como se aprecia en el mapa, procede en unos casos de los ríos, directamente o a través de embalses, canales de riego, y, en otros caso, procede de las aguas subterráneas o acuíferos.
Los sistemas utilizados para regar son de diversos tipos:
- El riego a manta inunda el terreno de agua obtenida por derivación de las aguas corrientes.
- El riego por goteo aporta a cada planta el agua y los nutrientes necesarios en el momento adecuado adecuados a través de pequeños orificios practicados en tubos.
- El riego por aspersión canaliza el agua por tuberías de presión y la proyección sobre el suelo a modo de lluvia superficial.

Los tipos principales de regadío son el regadío intensivo y el extensivo.
a) Los regadíos intensivos, al aire libre o bajo in­vernaderos, permiten obtener dos o tres cosechas anuales, y se dedican a las frutas y hortalizas, y, en algunos casos, a cultivos tropicales. El litoral mediterráneo es el área más destacada para este tipo de regadío, por reunir condiciones favorables, físicas (temperaturas suaves, protección por el relieve, suelos apropiados) y humanas (mercado internacional y buena comunicación con él por carretera y ferrocarril). No obstante, esta modalidad de regadío se localiza también a orillas de algunos grandes ríos peninsulares, como el Ebro.
b) Regadíos extensivos, que proporcionan una sola cosecha, del mismo tipo que la de los secanos vecinos pero con un rendimiento mucho mayor, añadiendo también cultivos industriales o forrajeros. En el interior peninsular es el área más destacada para este tipo de regadío, que se beneficia del agua aportada por los grandes ríos peninsulares, de la mecanización total que permiten sus cultivos, de la creciente demanda de cereales-pienso y de determinados productos industriales.

Las ventajas del regadío, sobre todo el intensivo, son numerosas:
- Económicas: incrementa las rentas de la población y del país por el impor­tante papel que desempeña en las exportaciones.
- Sociales: mejora el nivel de vida e incrementa la demanda y dotación de servicios y el bie­nestar general de la población.
- Demográficas: contribuye a fijar a la población y a romper la tendencia emigratoria de muchas comarcas, fo­mentando incluso la inmigración, pues crea empleo en la realización de ciertas tareas agrarias -siembra y recolección-, en la transformación industrial de la producción y en los servicios destinados al manteni­miento del riego. 
- Culturales (mejora la preparación técnica y profesio­nal, incrementando los titulados profesionales y universitarios).
 No obstante, el regadío también genera problemas, como la utilización de sistemas inadecuados, muy consumidores de agua (riego a manta), la sobreexplotación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos, el conflicto de usos con la demanda urbana, industrial y turística de agua y de suelo y la alteración medioambiental, relacionada con el au­mento del consumo de fertilizantes y las estructuras de plástico de los invernaderos, que ocasionan una modificación poco estética del paisaje.
El Plan Nacional de Regadíos "Horizonte 2008" del Ministerio de Agri­cultura, Pesca y Alimentación prevé la puesta en riego de 228000 hectá­reas. Además enfatiza en la necesidad de mejorar el mantenimiento de las redes, en las que se estima que hay hasta un 50% de pérdidas por fu­gas, en la extensión de sistemas menos consumidores, como el riego por goteo y por aspersión, y en la reutilización del agua urbana depura­da para el riego.









PRÁCTICA: EXTENSIÓN DE TERRENOS DE SECANO Y REGADÍO.

A partir de la interpretación del mapa que sigue, comente la desigual importancia y características de las superficies cultivadas en España, relacionándolas con la diversidad de espacios agrarios existentes.


El mapa temático de figura proporcionales muestra la extensión de las tierras cultivadas en las provincias españolas en el año 1998, distinguiendo en cada una la proporción que supone el secano y el regadío. 
Las tierras de cultivo incluyen tanto las superficies cultivadas como las dejadas en barbecho. En general, se aprecian los siguientes contrastes en su distribución territorial:
- Las tierra de cultivo tienen escasa importancia en el litoral cantábrico peninsular, en las provincias gallegas, en las islas Canarias, en el archipiélago balear y, en menor medida, en el litoral mediterráneo peninsular. Las razones de este hecho son de diversos tipos.
a) En el litoral cantábrico y Galicia la escasez de tierras de cultivo está motivada por las difíciles condiciones orográficas, marcadas por el relieve accidentado y la escasez de espacios llanos, que se limitan a los fondos de los valles o la rasa litoral cantábrica. Por este motivo, en estas zonas predominan otros usos agrarios del suelo, como los prados y los pastos y el terreno forestal.
- En las Islas Canarias, las tierras de cultivo se ven limitadas por la gran extensión ocupada por el terreno volcánico abrupto (malpaíses), que reduce el suelo cultivable a los fondos de valles, a algunas laderas, donde los cultivos se disponen en terrazas y al área costera. Además, la elevada aridez climática de buena parte del archipiélago impone límites al cultivo. 
- En el litoral mediterráneo peninsular y Baleares la moderada extensión de las tierras de cultivos se debe a la importancia de los usos forestales, especialmente los de monte abierto y leñoso, en el área montañosa prelitoral peninsular, y al importante espacio que consumen otros usos del suelo, como las industrias, los núcleos urbanos y las numerosas urbanizaciones turísticas que bordean el litoral. En ambos archipiélagos indice también el factor de su reducida extensión territorial, dado que el mapa ofrece los datos en cifras absolutas. 
- Las tierras de cultivo tienen mayor importancia en el interior peninsular, donde existen importantes extensiones de terreno llano y apto para el cultivo. En este área se diferencian los valores más bajos de la submeseta norte de los más elevados de la submeseta sur y del valle del Guadalquivir. 
- En la submeseta norte el tamaño de las provincias es, en general, mayor y, por sus condiciones climáticas, los usos agrarios forestales ocupan mayor extensión.
- En la submeseta sur y el valle del Guadalquivir, donde en general la extensión de las provincias es menor y las condiciones climáticas permiten mayor variedad de cultivos, el aprovechamiento agrícola es mayor. 
El mapa muestra también el contraste existente entre la agricultura de secano y la de regadío. La agricultura de secano cultiva vegetales utilizando exclusivamente el agua procedente de las precipitaciones, mientras que la agricultura de regadío añade a los cultivos un aporte adicional de agua, procedente de los embalses o de la explotación de los acuíferos.
La contraposición entre ambos tipos de agricultura apenas existe en las provincias del norte peninsular incluidas en el área de clima oceánico, debido a que la abundancia y la regularidad de las precipitaciones a lo largo del año hace innecesario el regadío. En el resto de las provincias, es claro el contraste entre el secano y el regadío. 
Las provincias donde el regadío adquiere mayor importancia son las interiores del:
- Valle del Ebro (Navarra, La Rioja, Zaragoza, Huesca y Lérida).
- Algunas provincias del valle del Guadalquivir, como Sevilla.
- Provincias de Ciudad Real y Toledo. 
Las provincias del litoral mediterráneo, desde Tarragona hasta Almería, especialmente Valencia, Alicante, Murcia y Almeria. 
- La Isla de Tenerife, a pesar de su reducida extensión. 
Los factores que explican la importancia de la superficie regada en estas zonas son la insuficiencia de precipitaciones propia del clima mediterráneo o del clima subtropical de Canarias, que exige un aporte adicional de agua a los cultivos, y el predominio de ciertos tipos de productos, como los hortofrutícolas, que tienen en este medio unas condiciones muy favorables (temperaturas suaves y un elevado número de horas de sol) y gozan de buenos mercados de venta en el interior y en el exterior. Las consecuencias de esta amplia extensión del regadío son positivas y negativas.

PRÁCTICA SOBRE USOS DEL SUELO AGRARIO. GRÁFICOS DE SECTORES, TABLA ESTADÍSTICA Y MAPA DE USOS DE SUELO POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS.

Analiza los siguientes gráficos y la tabla estadística y apoyándote en los mismos realiza el comentario del mapa de usos del suelo agrario en España. 
Los diferentes gráficos de sectores se refieren a los distintos usos y aprovechamientos del espacio agrario y rural en España en el año 2006. Analizaremos cada unos de ellos.
- El espacio agrario, es decir, las tierras de cultivo (34,78%), presentan una clara especialización cerealística con más del 50%, en segundo término y en relación en buena medida con los cultivos cerealísticos aparece un 21,6% de barbecho. Por su parte, los cultivos leñosos, especialmente vid y olivo, suponen un 27,6%.  Según los datos, la trilogía mediterránea serían los principales tipos de cultivos, no obstante, los frutales, a pesar de su menor  peso en los porcentajes totales son económicamente uno de los más importantes.
- El terreno forestal (34,41%) presenta una gran especialización en monte maderable, sobre todo, en toda la zona norte. El monte abierto y leñoso se beneficia de la propiedad estatal de muchos de ellos y la protección de los mismos. 
-  Los prados (13,81%), muy vinculados con la ganadería en la zona norte, en general son pastizales utilizados para el ganado. 





El mapa actual de usos del suelo permite diferenciar una serie de grandes conjuntos. Todas las regiones del norte peninsular, las principales cadenas montañosas y el oeste de la Meseta están dominadas por usos forestales, prados y pastos, con una escasa proporción de tierras labradas. Las condiciones climáticas, la poca calidad de buena parte de los suelos y las pendientes son la clave de esta situación, reforzada en algunos casos por la estructura de la propiedad: grandes latifundios privados en las dehesas latifundios privados en las dehesas occidentales, y montes públicos en muchas áreas de montaña o pequeñas explotaciones ganaderas en las regiones del Cantábrico.
En cambio, las grandes llanuras interiores (Duero, Tajo-Guadiana, Ebro y Guadalquivir), junto a otras litorales de menor dimensión han sido roturadas a lo largo de la Historia y están ocupadas casi en su totalidad por tierras de cultivo con escasa presencia de bosques y pastos. En Canarias y algunas áreas de especial dificultad para su ocupación, predominan las tierras baldías o eriales
Por último, situaremos cada una de las áreas productoras de cada cultivo.
- Cereales:  Secanos del interior peninsular. Maíz en la España húmeda o zonas de regadío. El arroz en las zonas encharcadas del valle del Ebro.
- Leguminosas:  secanos del interior peninsular, donde rotan  con los cereales.
- Viñedo:  Castilla-La Mancha, Rioja, Ribera de Duero, Rías Bajas gallegas, Jerez, Montilla, etc
- Olivar: campiñas andaluzas y extremeñas, Castilla-La Mancha y litoral mediterráneo.
- Hortofrutícolas:  regadíos de Levante, Andalucía, Baleares, Canarias. Secundariamente en secanos húmedos y la España seca.
- Cultivos industriales: regadíos de la mitad meridional peninsular y valle del Duero (remolacha). 
- Cultivos forrajeros: norte peninsular y regadíos extensivos del interior peninsular. 

PRACTICAS SOBRE USO DEL SUELO AGRARIO. APORTACIÓN TERRITORIAL DE LA PRODUCCIÓN VEGETAL Y ANIMAL A LA PRODUCCIÓN FINAL AGRARIA.

El mapa representa los usos del suelo agrarios. Analiza y contesta las siguientes cuestiones:


a) Nombre de todas las provincias que tienen una aportación equilibrada de agricultura y ganadería.
Las provincias con una aportación equilibrada de agricultura y ganadería son León, Zamora, Salamanca, Ávila, Soria, Guadalajara, Toledo, Huesca, Zaragoza, Teruel, Cáceres, Badajoz y Baleares.
b) ¿Qué relaciones pueden existir entre cada uno de estos usos y las condiciones naturales de cada zona?
Los usos agrícola predominan en las áreas caracterizadas por relieve llano y clima mediterráneo con sequía estival más o menos prolongada. Dentro de esta zona existen distintos tipos de cultivo en función de la topografía local; de las diferencias térmicas debidas a la latitud, la altitud, y la posición costera o interior; de la diferente distribución de recursos hídricos superficiales o subterráneos, y de la diversa calidad de los suelos. 
Los usos ganaderos predominan en las áreas de relieve montañoso y de clima oceánico o de montaña, con precipitaciones abundantes que proporcionan pastos naturales para el ganado.
No obstante, existen zonas agrícolas y ganaderas que utilizan técnicas que permiten una gran independencia de las condiciones naturales, como la plasticultura o la ganadería estabulada. 
En relación con la estructura agraria es evidente el contraste entre el norte con el predominio del minifundio y los usos ganaderos y el sur donde en el latifundio predominan herbáceos.

c) Elementos predominantes en los paisajes de las áreas con mayor aportación agrícola y ganadera.
Las zonas en las que la agricultura supone mayor participación a la producción final agraria son las comunidades autónomas de Navarra, La Rioja, Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia y Canarias.

miércoles, 26 de enero de 2011

PRÁCTICO: TAMAÑO FÍSICO PREDOMINANTES DE LAS EXPLOTACIONES AGRARIAS.

El mapa representa la distribución de la propiedad agraria por provincias. Conteste a las siguientes preguntas.

a) ¿En qué provincias la gran propiedad o latifundio supone más del 50% del total de la propiedad agraria?
b) ¿En qué provincias las pequeña propiedad o minifundio supone más del 50% del total de la propiedad agraría?
c) Explique las causas que han provocado dicha distribución y las consecuencias que se han derivado de ellas.



En España existe una gran dualidad espacial, que, simplificando, contrapone la zona norte con predominio de pequeña y mediana propiedad, frente a la zona sur, donde los grandes propietarios monopolizan la posesión de la tierra.

a) Las provincias en la que la gran propiedad o latifundios supone más del 50% del total de la propiedad agraria son Guadalajara, Cáceres, Badajoz, Ciudad Real, Albacete, Huelva, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Jaén.

b) Las provincias donde la pequeña propiedad o minifundio supone más del 50% del total de la propiedad agraria son Lugo, Ourense, Pontevedra, León, Cantabria, Segovia, Valencia, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.

c) Las causas y consecuencias de la distribución de la propiedad agraria en España han sido objeto de un apasionado debate político e intelectual en nuestra historia contemporánea, incluso se podría afirmar que el problema de la tierra es el eje que nos permite comprender buena parte de los conflictos sociales latentes en la España contemporánea del XIX y XX.

La estructura de la propiedad de la tierra, que en España apenas se ha modificado, se define, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, por el predominio de valores extremos, grandes propiedades y atomización, con escasa presencia de la propiedad media.

 - La gran propiedad o latifundio (más de 100 Ha) se creó en la Edad Media durante la "Re-conquista" y repoblación y se consolidó a raíz de la desamortización del siglo XIX. El área española de latifundios no se caracteriza por disponer de un medio físico de difícil aprovechamiento, sino que es el resultado del proceso histórico, la frase del historiador E. Malefakis es concluyente en este punto: Es en la historia y no la geografía del Sur donde hay que buscar las verdaderas raíces del latifundio. Brevemente podríamos citar algunos:

- Sistema de repoblación de toda la zona sur: Órdenes Militares y repartimientos a la nobleza, es decir, grandes extensiones de tierra a modo de "propiedad feudal". 

- Instauración del Mayorazgo en las Leyes de Toro de 1505. El vínculo del mayorazgo no permitía la venta de los bienes, de tal manera que el patrimonio, que pasaba generalmente al hijo mayor, no se fragmentara. El sistema estuvo presente hasta el Trienio Liberal con la Ley de Desvinculación de 1820.

- La liberalización de la tierra durante la Revolución liberal-burguesa. El pacto entre vieja nobleza y nueva burguesía se materializa en los decretos desamortizadores (1836, 1855, etc..), por los que el Estado garantiza el paso de la propiedad feudal "manos muertas" a la propiedad capitalista de la tierra, ahora bien, sin alterar su distribución, incluso radicalizando la desigualdad en el acceso a la tierra. La desamortización, introduce cambios en las características sociales de los propietarios. Con ella, la Iglesia, los municipios (bienes de propios y comunales) fueron sustituidos por una burguesía agraria u oligarquía terrateniente, ciudadanos propietarios, caciques que controlan el principal elemento de control económico (la tierra, factor productivo clave en una sociedad agraria) y de forma paralela el control político: sufragio censitario. Con todo ello se privaba de importantes recursos a una gran número de jornaleros y pequeños propietarios.

- Inexistencia e imposibilidad de realizar un Catastro hasta bien entrado el siglo XX. 

- La Reforma Agraria puesta en marcha por la II República (bajo los estudios del latifundio español tan solventes como los publicados por Pascual Carrión) y liquidada brutalmente por una derecha política encabezada por grandes propietarios y el ejército, salvaguarda de sus intereses económicos. Unos defienden la patria, otros el patrimonio.  

El latifundio ha supuesto tradicionalmente absentismo del propietario, cultivo extensivo, bajos rendimientos y gran número de jornaleros con grave paro estacional y analfabetismo. A este respecto, la única actuación emprendida es la Ley de Fincas Manifiestamente Mejorables, que obliga a presentar un plan de mejora a las grandes propiedades subexplotadas, que, de no cumplirse, puede conllevar el arrendamiento forzoso durante doce años. Otras grandes propiedades se han convertido hoy en empresas capitalistas. En este último caso la gran propiedad favorece la mecanización, la modernización y la competetividad.

- La pequeña propiedad o minifundio (menos de 10 Ha) se ha formado en su mayor parte a partir de los repartos de propiedad agraria por herencia. Los minifundios tradicionales proporcionaban bajos rendimientos y escasos ingresos y propiciaban una fuerte emigración, sobre todo en el norte peninsular. En la actualidad, muchos se trabajan a tiempo parcial, dado que su tamaño impide la mecanización y los bajos ingresos que proporcionan no permiten la adecuada subsistencia familiar. Para hacer frente a esta situación, se promueve el cooperativismo agrario. Otros minifundios, en cambio, son modernas explotaciones hortofrutícolas o bajo plástico, que se trabajan a tiempo completo y resultan mucho más rentables, como los existentes en ciertas zonas del sureste peninsular.



lunes, 24 de enero de 2011

LAS ACTIVIDADES AGRARIAS

Para repasar los conceptos básicos del tema dedicado a los espacios rurales.

Programa: Curso de acceso 2005-2006.
Autora: Carmen Muguruza Cañas (Autor).

Pincha sobre la imagen par ir al buscador de programas. 

domingo, 23 de enero de 2011

CENSO AGRARIO Y TIPOLOGÍA DE TRABAJO AGRARIO

Aunque el última Censo Agrario de España es del año 1999 y algunos datos han podido variar, los rasgos fundamentales de la distribución del trabajo agrario se mantienen.
Según los mapas adjuntos, en todas las Comunidades Autónomas predomina el trabajo familiar asalariado. Destacan particularmente la zona de Galicia, la cornisa Cantábrica y Navarra, junto a una segunda franja que comprende Castilla y León, Aragón, La Rioja, Cataluña y Baleares.
Entre la segunda franja y la tercera del mapa del trabajo eventual sobre el trabajo asalariado discurre una frontera histórica histórica invisible, que tiene sus orígenes en la Reconquista: al Norte de ella predominan las explotaciones pequeñas y mediados en las que las familias campesinas explotan las tierras a su cargo; al Sur de esa frontera, en Andalucía y Extremadura, predominan las grandes explotaciones y el trabajo asalariado eventual. En la Comunidad Valencia y Murcia la tierra está más repartida pero una parte del trabajo eventual lo realizan campesinos con pequeñas explotaciones de naranjos, que completan sus ingresos trabajando en las grandes explotaciones vecinas. 



ESQUEMA DE LOS PROCESOS DE CAMBIO DE LA AGRICULTURA DE ESPAÑA

LA DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN AGRARIA EN ESPAÑA


La práctica que analizamos es un mapa de coropletas, es decir, un tipo de mapa temático que aporta información cuantitativa y refleja la distribución espacial de un fenómeno mediante tramas o gamas de colores. En este caso el mapa refleja la distribución y densidad de la población agraria según el porcentaje de población agraria por provincias. 
El numero de trabajadores dedicados al sector primario, principalmente empleados en agricultura o ganadería, ha sufrido un retroceso generalizado, actualmente la población ocupada en actividades agrarias es de 4,5% en 2007 y además es una población envejecida (más del 50% tenía entre 40 y 64 años). Este fenómeno, desarrollado en buena parte de los países desarrollados a venido a llamarse desagrarización. 
De un análisis del mapa podemos extraer varias conclusiones:
* El proceso de desagrarización y la actual distribución de la población agraria ha mostrado diversa intensidad regional:
- En Extremadura y Murcia aún representa un 10% del empleo total, superando también el 7% en Andalucía, Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
- En Madrid supone menos del 1% de los ocupados, y no llega al 3% en el País Vasco, Cataluña y Baleares.
* El proceso de desagrarización ha sido más intenso en aquellos territorios que han conocido un mayor desarrollo industrial, cuentan con grandes ciudades, o presentan un fuerte crecimiento del turismo en las últimas décadas. Eso explica que en Madrid, el País Vasco, así como en buena parte de Cataluña y de los dos archipiélagos, el porcentaje de población agraria no supere el 2% del total de ocupados.
En cambio, los valores más altos de ocupación en actividades agrarias corresponden a las provincias del interior peninsular, en especial la que se corresponden con áreas montañosas y menos accesibles. En el litoral, tan solo las provincias de Murcia, Almería y Huelva presentan también porcentajes de población agraria superiores al 18%, debido a la expansión de la agricultura intensiva bajo plástico.
En todas las provincias, los trabajadores agrarios son minoría. Pero buena parte de sus productos son la base de la industria agroalimentaria y también contribuyen a preservar algunos productos de calidad vinculados a territorios concretos.
* Pueden señalarse como factores explicativos de la diferencias regionales dentro del proceso de desagrarización:
- La desigual importancia que estas actividades han tenido en el pasado.
- La condiciones naturales más o menos favorables al desarrollo agrario.
- La diversa capacidad de innovación mostrada por los agricultores para modernizar su actividad y obtener productos de más calidad, capaces de competir en los mercados.
* Las causas que han provocado este proceso, si bien múltiples y diversas, convergen con otro fenómeno paralelo y fundamental para entender la desagrarización: el éxodo rural ocurrido entre los años 1960 y 1975. Algunas causas relevantes de ambos procesos son:
- La mecanización de las tareas agrarias.
- La atracción ejercida por la industria y los servicios urbanos.
- En envejecimiento de la población.
- La escasa rentabilidad de los cultivos tradicionales. 
A modo de conclusión, se puede afirmar que en la calificada sociedad postindustrial las actividades agrarias de los países ricos han perdido importancia, no así en los países pobres, donde la población agraria sigue siendo mayoritaria. Pese a ello, actualmente la producción final agraria es un 30% superior a la de hace un cuarto de siglo, gracias a su mayor tecnificación y el aumento de su productividad. 



lunes, 17 de enero de 2011

EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA EN EL SECTOR PRIMARIO 1900-2009. CAUSAS, FASES Y CONSECUENCIAS.

Evolución de la Población activa 1900-2000

1. Evolución de la tase de población activa en el sector primario.

El gráfico de líneas muestra la evolución de la tasa de población activa en el sector primario entre 1900 y 2000 en tantos por cierto. En general, se aprecia que el porcentaje de población activa del sector experimenta una fuerte reducción, pasando entre las fecha señalas, de aproximadamente un 67% a un 11%.

2. Causas que explican la evolución.

- Entre 1900 y 1955, el porcentaje de población activa del sector primario tuvo valores elevados. A principios de siglo, englobaba a la mayoría de la población activa (un 67%, aproximadamente). Las razones eran variadas: la economía y la sociedad eran principalmente agrarias, los otros dos sectores económicos tenían escaso desarrollo y la mecanización del campo todavía estaba poco extendida, de modo que la realización de las tareas requería mucha mano de obra. 
En el primer tercio del siglo XX, la población activa agraria inició un descenso debido al inicio del éxodo rural motivado por el exceso de brazos en el campo debido a la crisis de la filoxera en las zonas vitivinícolas y al inicio de la mecanización agraria en las áreas cerealísticas. Esta tendencia se vio favorecida por la demanda de puestos de trabajo en las áreas industriales de Madrid, Barcelona y el País Vasco, y en las obras públicas, impulsadas durante la dictadura de Primo de Rivera.
Durante la Guerra in-civil y los años de la posguerra, el descenso de la población activa del sector primario se estancó ante la destrucción de industrias y las dificultades económicas, de empleo y de alimentación en la ciudades durante los primeros años de la posguerra, que favorecieron el mantenimiento de la población en el campo, e incluso el retorno a él. Este hecho se vio impulsado por la política franquista de colonización que retuvo a la población agraria en el campo (extensión del regadio y creación de nuevos núcleos de hábitat rural).

- Entre 1955 y 1973, el descenso de la población activa agraria alcanzó su mayor volumen, coincidiendo con la etapa de mayor intensidad del éxodo rural. Las causas fueron el incremento (Baby boom posbélico retrasado), la crisis de la agricultura tradicional por la mecanización del campo, el auge industrial impulsado por los planes de desarrollo y el crecimiento del turismo, que generó puestos de trabajo en los servicios turísticos y en la construcción.

- Entre 1973 a 2000, el descenso de la población activa agraria se ha desacelerado, aunque continua decreciendo hasta situarse en cifras bajas. La causa de la desaceleración fue la crisis industrial que paralizó la emigración a las regiones industrializadas en crisis, e incluso provocó algunos retornos al campo. Tras la crisis, ha colaborado a reducir el éxodo rural el progreso de la tecnificación agraria, las políticas de desarrollo rural, la implantación en el medio rural de actividades industriales y servicios procedentes de las ciudades, y las migraciones residenciales. No obstante, todavía podría incrementarse en los próximos años, como respuesta a la modernización agraria, que hará desaparecer muchas de las explotaciones más tradicionales o de las trabajadas a tiempo parcial. 
3. Consecuencias fundamentales que se pueden derivar.
Las consecuencias del fuerte descenso de la población activa agraria se manifiestan en los terrenos demográfico, socioeconómico y medioambiental.
a) En el terreno demográfico ha ocasionado un fuerte envejecimiento de la población rural, como resultado de la emigración de los jóvenes a las ciudades, y el despoblamiento de algunas zonas. Frente a este problema, la actual política de desarrollo rural favorece la permanencia de la población rural mediante la concesión de indemnizaciones compensatorias, la mejora de la competetitividad de las explotaciones, la diversificación económica, y las ayudas a la instalación de jóvenes agricultores. Por otro lado, han quedado en el campo agricultores con escaso nivel de formación, mas reacios a la innovación. Por eso, se trata de incrementar la formación básica evitando el abandono temprano del sistema educativo; y fomentando la formación profesional y continua.

b) En el terreno socioeconómico, el descenso de población activa agraria ha ocasionado un déficit de infraestructuras, servicios elementales (recogida de basuras, electrificación, telefonía) y equipamientos (docente, asistencial, sanitario, deportivo, cultural) por falta de una demanda suficiente, con la consiguiente repercusión en el nivel de vida de la población rural. Frente a este problema se llevan a cabo actuaciones para mejorar la accesibilidad y la dotación de infraestructuras, servicios y equipamientos, garantizando que nadie quede demasiado alejado de estos. Para ello, tienden a implantarse en los pequeños núcleos urbanos repartidos por el espacio rural, que actúan como centros de concentración de la población del entorno.

c) En el terreno medioambiental, el despoblamiento amenaza la supervivencia de paisajes rurales tradicionales, de gran valor histórico y cultural. Para evitarlo la política de desarrollo rural de la UE concede ayudas para el mantenimiento de la población y de las actividades tradicionales. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...